La tranquilidad del Parque Stanley en Vancouver invita a servirse de ella, a cohabitar con la naturaleza. Y es eso lo que hacen los que llegan hasta aquí, como en las mañanas cuando jóvenes practican el Tai Ichi al pie de los jardines, pues han encontrado la paz deseada.
Con una extensión de 400 hectáreas, el parque Stanley es el más grande de Canadá, en sus predios es posible visitar sus caminos perfectos para la excursión a pie o bicicleta, que atravesarán majestuosos jardines llenos de cedros, pinos y demás plantas, así como disfrutar de la vista de las montañas por un lado; y por el otro, el mar que se extiende a lo largo de las costas.
De igual manera, el Parque Stanley cuenta con atracciones especiales para sus visitantes. Una de ellas es el acuario de Vancouver, considerado uno de los mejores de toda Norteamérica, allí viven cerca de 8000 especies marinas, entre las que destacan delfines que realizan presentaciones de sus habilidades, así como leones marinos. Este acuario suele ser el punto de reunión de niños que despiertan su curiosidad e imaginación.
Otra importante atracción viene a ser los 8km de caminos al borde del mar, donde ciclistas pasan la tarde en un paseo interminable. Y si de caminos se trata habrá que llegar en carrozas que datan de épocas anteriores hasta el parque de la Reina Elizabeth, en la cima de la Little Mountain, que goza de una espectacular vista de la ciudad de Toronto.
La entrada al Parque Stanley es totalmente gratuita, salvo el costo del parqueo de autos, que durante abril a septiembre es de 7$ por día, mientras el resto del año es de 4$.
Artículos relacionados




1 Comentario en “Parque Stanley, joya natural de Vancouver”